jueves, 5 de febrero de 2009

Poemas de DBS en Letralia

Agradezco al consejo editor de Letralia, especialmente a su director Jorge Gómez Jiménez, la gentileza de haber publicado algunos poemas míos, pertenecientes a Los tallos oculares, en dicha revista.
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Se pueden leer aquí: http://www.letralia.com/203/letras08.htm

domingo, 25 de enero de 2009

6 de enero: la ironía de dios o la estrella de Belén


Adoración de los magos - Alberto Durero
"Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino, y la estrella que habían visto en oriente los guió hasta que llegó y se paró encima de donde estaba el niño. Al ver la estrella, se llenaron de una inmensa alegría. Entraron en la casa, vieron al niño con su madre María y lo adoraron postrados en tierra. Abrieron sus tesoros y le ofrecieron como regalo oro, incienso y mirra". (Mt 2, 9-11)

1
Llega el día de la Epifanía: se conmemora la manifestación de Jesús a todos los pueblos a través de la visita de los Magos. Siempre me he preguntado: ¿por qué los ateos y los agnósticos celebran esta fecha?

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San Ignacio de Loyola (1491-1556) fue el fundador de la Compañía de Jesús. Durante la querella con el jansenismo, los jesuitas tomaron partido por la primacía de la libertad humana.
¿Por qué los diccionarios recogen como segunda acepción de jesuitismo "hipocresía basada en restricciones mentales" o "hipócrita, astuto" para jesuítico?

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El reconocimiento de Arthur C. Clarke se fundamenta en su producción novelística, especialmente en la saga Odisea en el espacio. ¿Por qué hoy acude a mi memoria el relato La estrella?

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En La estrella, de Arthur C. Clarke, un astrónomo jesuita a bordo de una expedición espacial narra el viaje hacia la Nebulosa del Fénix. Encuentran un planeta a una distancia considerable de la enana blanca que pervive como resto de la enorme supernova. En ese planeta descubren un inmenso monolito que alberga en su interior las trazas que una civilización, perteneciente a uno de los planetas arrasados por la explosión de la supernova, había trasladado hasta allí. Rastros de "todo aquello que deseaban conservar, todos los frutos de su genio, esperando que alguna otra raza los hallase y no fuesen absolutamente olvidados". Indudablemente Arthur C. Clarke consigue edificar un relato con un final asaz sorprendente. No me opondré a las confesiones: hará diez años que lo leí por primera vez y, cada vez que arribo a la última línea, sabedor de la interrogación final del narrador, el vértigo del sin sentido me colma.

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Salvador Edward Luria: "El hombre no es más que un producto -aunque un producto muy especial- de una secuencia de ciegas casualidades y amargas necesidades. La esencia de la evolución es la ausencia de todo motivo o finalidad".

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"Aquella tragedia era algo fuera de lo común. Una cosa es que una raza decline y muera, como ha ocurrido con las naciones y las culturas en la Tierra, y otra que sea destruida de una manera tan completa en la flor de su desarrollo, sin dejar supervivientes... ¿Cómo puede reconciliarse esto con la misericordia divina?
(...)
Sé las respuestas que mis colegas darán cuando regresemos a la Tierra. Dirán que el Universo no tiene propósito ni plan, y que algo así como un centenar de soles estallan cada año en nuestra galaxia, y que en este mismo momento alguna raza está muriendo en las profundidades del espacio. El que esta raza haya obrado bien o mal durante su vida no importa al fin: no hay justicia divina, pues no hay Dios.
(...)
No podíamos asegurar, antes de alcanzar la nebulosa, cuánto hacía que se había producido la explosión. Ahora, mediante las evidencias astronómicas y las grabaciones en las rocas de aquel planeta superviviente, he sido capaz de fecharla con mucha exactitud. Sé en qué año la luz de aquella colosal detonación llegó a la Tierra. Sé cuán brillantemente la supernova cuyo cadáver se va empequeñeciendo tras nuestra nave que acelera iluminó en otro tiempo los cielos de la Tierra. Sé cómo debió haber aparecido, muy baja sobre el horizonte del este, antes del amanecer, como un faro en aquella alba oriental.
No cabe duda alguna: al fin ha quedado resuelto el antiguo misterio. Y, sin embargo, ¡oh, Dios!, había tantas estrellas que podrías haber usado.
¿Qué necesidad había de lanzar a ese pueblo al fuego, para que el símbolo de su fin brillase sobre Belén?"

jueves, 1 de enero de 2009

Propósito de enmienda para el 2009

El cuerpo retorna al punto de partida. Revolución. Paradójico regreso: el inicio de un tiempo marcado por la recuperación de lo ya hollado.
daniel
Fuerza comunicada al cuerpo para la rotación: proporciones variables de olvido y de memoria se disputan la proximidad germinal del crecimiento. Cíclico alborozo.
bernal
Trescientos sesenta y cinco días después se puede viajar en el tiempo hacia la prehistoria del arquetipo.
suárez
El término marcado por el fuego. Año platónico. Renacer.
daniel
Un reloj de trescientos sigilos alumbra el deseo. Brote.
bernal
La frontera de una traslación como origen de la enredadera. Alba, siempre había sido el alba.
suárez
Primera mirada del meristema secundario que progresa en sentido torácico.
daniel bernal suárez
Singamia: (éxtasis).

sábado, 6 de diciembre de 2008

(susurros)

Estaba intentando evaluar la inclusión de un blog sobre poesía en mi lista de enlaces. Leyendo los comentarios y los post he arribado a un lugar insufrible de la estupidez: los ataques gratuitos, la defensa sin argumentos, la antología entre amigos. Sitios, en definitiva, donde beben muchos. He decidido marcharme, no sin antes aprender algo -más bien, tras comprobarlo una vez más: el valor de la independencia.
daniel bernal suárez
Y dijo dios:
No comulgarás donde los cerdos se revuelcan en grupúsculos de aleatoria hediondez, allí donde el aliento de las sentinas supura agrias bifurcaciones del resentimiento.
Pasto de cerdos fue llamado el cónclave del poder.
daniel bernal suárez
(cuánto se parecen los que se creen tan distintos entre sí, pensé)
daniel bernal suárez
(has de retirarte por ahora para preparar el ataque contra argivos y troyanos)

domingo, 16 de noviembre de 2008

Para reflexionar:

"Quien confunde el cibersexo con el amor está listo para el psiquiatra. Uno puede confiar en la inercia del cuerpo. El dolor de muelas no es virtual. El que tiene hambre no se sacia con simulación. La propia muerte no es un acontecimiento de los medios. Oh, sí, hay vida después del mundo digital: la única que tenemos".
hme
Hans Magnus Enzensberger
(Los elixires de la ciencia)

sábado, 18 de octubre de 2008

El nombre del poeta

1
j
Un hombre se propone la tarea de dibujar el mundo. A lo largo de los años puebla un espacio con imágenes de provincias, de reinos, de montañas, de bahías, de naves, de islas, de peces, de habitaciones, de instrumentos, de astros, de caballos y de personas. Poco antes de morir, descubre que ese paciente laberinto de líneas traza la imagen de su cara.
a
(Jorge Luis Borges, El hacedor)
b
2
y
El nombre del poeta no es más que una etiqueta que aglutina un conjunto de obras a las que dota de una cierta unidad de sentido. No hay que olvidar que esta unidad de sentido indica o señala la evolución de un proceso creativo particular.
c
El nombre del poeta es un acrónimo rastreable a través de ciertos versos. El poeta designa una discontinuidad formal -especie, gen- en el continuum del acervo poético -biocenosis, genoma- que permite deducir algunos elementos de significado.
h
La especie no es una unidad estática, sino una fase en el proceso de divergencia evolutiva, Dobzhansky dixit.
d
3
t
Las razas, las especies, los géneros y las familias no son sino grados diferentes de divergencia evolutiva.
e
(Theodosius Dobzhansky, Genética y el origen de las especies)
f
Paráfrasis: Las generaciones, escuelas, estilos y corrientes literarias no son sino grados diferentes de la divergencia poética -evolución individual, evolución colectiva-.

jueves, 14 de agosto de 2008

Acuse de recibo: Konkrete Poesie



Poesía concreta en lengua alemana
En un artículo algo grotesco fechado en 1972, Alberto Moravia rechazaba la idea de la decadencia de la lectura, a la vez que recurría a una condena de la cultura de la imagen y de los libros de bolsillo en un tono eminentemente elitista:
daniel bernal suárez
"Entre el libro tradicional y el libro de bolsillo, la diferencia no es exclusivamente de calidad y de precio. En realidad, se trata de dos tipos de libros enteramente distintos. El libro tradicional correspondía y sigue correspondiendo a un contexto cultural sedimentado y orgánico que dura desde hace siglos. En cambio, el libro de bolsillo disemina, de una sola vez, en un terreno completamente virgen, los gérmenes de la cultura de todas las épocas y de todos los lugares. En unos pocos años se ha sumido, sin preparación alguna, a una humanidad recientemente alfabetizada en una cultura de treinta siglos."
daniel bernal suárez

No negaré que las ediciones de bolsillo, al igual que todo tipo de superproducción cultural -léase esto en clave contemporánea bajo el prisma del opimo desarrollo tecnológico y la disponibilidad creciente de información de manera indiscriminada-, pudieran acarrear ciertos conflictos derivados de la masificación y de la concepción de la lectura como mero consumo. Sin embargo, no se trata aquí de anatemizar o de dirigir las reflexiones sobre ese particular formato de libro en una dirección unívoca, pues es innegable que también la apertura -facilidad de acceso y abaratamiento de la adquisición- promovida por el mismo permite explorar nuevos modos de aprendizaje. Todo instrumento tecnológico consiente la explotación de aspectos encomiables y nefarios de modo simultáneo.
daniel bernal suárez
Precisamente una curiosa edición de bolsillo, Konkrete Poesie, editada por Reclam, me ha permitido indagar más en el movimiento concreto de la poesía en lengua alemana. Recordemos que, según Luis Reina Palazón, la poesía concreta "irrumpe con una crítica del lenguaje que a partir de la eliminación de la metáfora, la alteración de las relaciones gramaticales y las estructuras de orden semántico combate la visión tradicional de la realidad que el lenguaje aporta" (algo más sobre este movimiento en Wikipedia). Rememoremos, asimismo, que en su antología de la lírica alemana de la segunda mitad del siglo XX, 21 poetas alemanes (editada por Visor en 1980), Felipe Boso establecía una serie de divisiones líquidas que aglutinaban en torno a cinco tendencias principales a los poetas de posguerra más relevantes. En efecto, Boso advertía que "Paralelamente a la poesía concreta o posterior a ella surge lo que, con un término difuso, se ha llamado experimentación". Entre estos poetas experimentales que desbordarían la línea propiamente concreta se situarían -siempre según Boso- autores como HeiBenbüttel, Becker, Jandl, Gappmayr o Kriwet. Konkrete Poesie, precisamente, incluye poemas que exploran modos divergentes, diversos, dentro del amplio cauce expresivo de la experimentación, como serían la propuesta conceptualista de Gappmayr, la fonética de Jandl o la puramente visual -opacos ideogramas- de Hansjörg Mayer.
daniel bernal suárez
Poesía concreta: poética del signo. No el significante como subalterno del significado, sino como forma en sí creadora -irradiadora- de significaciones.

martes, 29 de julio de 2008

Del desierto y el libro a Edmond Jabès



Del desierto al libro - Edmond Jabès
En el año 2000 la editorial Trotta publicó la traducción de un texto fundamental para todo lector de Edmond Jabès: Du désert au livre. Se trata de una suerte de diálogo o entrevista que mantuvieron, allá por la década de los ochenta del siglo pasado, el mencionado autor y Marcel Cohen. Una de sus peculiaridades consiste en el carácter lateral de la pieza, considerada con respecto a los otros libros de Jabés. Lateral, decimos, y por ello mismo, imprescindible, dada su condición o aspiración esclarecedora sobre la obra de este autor tan singular. Ciertamente, habría que incidir que el adjetivo de esclarecedor operaría de un modo radicalmente distorsionador: las palabras, en Del desierto al libro, no alumbran las zonas de oscuridad, brindan la oscuridad con toda la cegadora carga de ausencia que les es consustancial. Más que esclarecer, ahonda en los movimientos de su escritura propiamente creativa. Acaso habría que resaltar que toda la producción jabesiana emerge de las fallas o grietas en el margen de un libro que prolongara, en su caos oceánico, el vértigo. Lateralidad de lo lateral, entonces, que a fin de cuentas sería un astro en la espiral sin centro.
Del
Para Jabès, la escritura se confunde, en su clara apuesta por el riesgo, con el estar (tal como asoma en el significativo poema Stehen de Paul Celan perteneciente al volumen Cambio de aliento) del hombre: las imágenes van fluyendo cual corriente, ora cenagosa, ora cristalina. La búsqueda es una pregunta hacia la nada que ha de convocar a las palabras vírgenes, conocedoras del gravamen de su memoria. La existencia como perpetua pregunta recomenzada; sospechosa toda respuesta que ignore u olvide su validez puramente transitoria:

"El libro, en el que se supone que todo es posible a través de una palabra que creemos poder dominar, y que, finalmente, resulta que no es más que el lugar de su fracaso".
desierto
En el centro de ese libro ideal, arquetípico, al que aspira todo libro -y que apenas será rozado por las frases que circulan por la hoja- un vacío configura, en su débil trazo, la imagen de un hombre solitario. Extranjero del extranjero, hermano de la arena. En el libro, este extranjero se reconcilia con su diferencia: entiende que la agonía del silencio es el sentido mismo del vocablo que anhelaba. Búsqueda del sentido de la palabra primigenia o última; encuentro del silencio que se revelaría, paradójicamente, como espacio hacia el que las palabras tendían, perfilando una pasión agotadora:
jabès
"La palabra tiene permiso de residencia únicamente en el silencio de las demás palabras. En primer lugar, hablar es apoyarse en una metáfora del desierto, es ocupar una blancura, un espacio de polvo o ceniza, donde la palabra victoriosa se ofrece en su desnudez liberada."
al
Las manifestaciones de Jabès rotan alrededor de las preguntas de Marcel Cohen, rehuyendo cualquier fijación que aboliera su sed de apertura a la multiplicidad de los sentidos. Diálogo, pues, que nos remitiría a la visión del árbol ofrecida en la proliferación de sus ramas y en la agónica, exhausta indagación terrestre de las raíces: profundización hacia el mineral y el agua, como en aquellos versos que Peter Huchel dedicara a su hijo en el poema El jardín de Teofrasto:
libro
"ten presente, hijo mío, ten presente a quienes un día
plantaron conversaciones como se plantan árboles."
jabès
Además de las continuas referencias y alusiones a su escritura, Jabès desgrana también su pensamiento sobre temas que siente próximos o sobre sus avatares biográficos. Este breve opúsculo de Jabès, como todos los suyos, se adhiere a esa región de la escritura donde las fronteras quedan abolidas, puesta entre paréntesis toda certidumbre, para engendrar así una honda reflexión intuitiva. Palabras de un libro que nos confrontan con el desierto. Ardientes arenas del pensar que soslayan toda respuesta cómoda a los interrogantes del hombre, de un hombre solo frente al mundo.

lunes, 28 de julio de 2008

Silencio

¿Quién calla hoy? ¿Quién calló ayer?
¿Quién pronunció su nombre alguna vez?
¿Hubo nombre acaso?

Ver el silencio. Tocar la nada. Vaciamiento.
Translúcida la calidez del hielo.

Psicogenética del histohipotálamo.
Profundización. Raíz.

¿Quién interrogó al viento?
¿Quién inquirió al silencio su presencia?