martes, 3 de marzo de 2009

¿¿Qué??

No voy a hablar de ello hoy. No lo haré, repito. Me contuve cuando leí aquel texto de Chantal Maillard sobre pensamiento y poesía que apareció en Babelia. Tuve que realizar un enorme esfuerzo. Me contuve, asimismo, hará dos días, al leer la reseña (démosle un sustantivo aleatorio) sobre Carne de píxel en Poesía digital. Pero hoy ya me han hundido. Yo no quería jugar a ese juego, que no, les dije. Pero no hay manera. Sokal, Sokal. ¿Me atreveré a escribir su nombre, Irigaray, o también allí hallaré ecuaciones sexuadas?
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